El Chavismo Salvaje: Una Ilusión en Movimiento

Categoría: foto plana |

Por AANA Gonzalo Jaurena

Salvaje es lo que no ha sido civilizado. El animal cultural que llevamos por dentro, que intenta romper con los órdenes de civilización y obediencia que nos moldean. El salvaje convive con el civilizado tratando de hacer irrumpir su instinto libertario mientras lo que ya se estructura y acata las formas clásicas de la opresión, todos los días busca las maneras de embolsillarse ese salvaje y convertirlo en la vitamina creadora que él ya no produce. Cuando ya no se puede, lo mata.

Es casi conmovedor ver cómo lo que apareció de los rincones más duros y marginados, fabricado en nuestras mentes desde el momento en que estuvieron obligadas a asumir la rebelión política contra esa antigua cuarta república, hoy se bifurca en dos estancos muy claros de expresión: un oficialismo bien ordenadito y obediente a los comandos partidarios y de gobierno donde cada quien es una pieza administrada por los ”jefes de la revolución” -sus palabras, estéticas y orden propio- mientras por otro lado se sigue manifestando lo que nació rabioso y a la vez alegre en la furia revolucionaria, es decir, totalmente salvaje, pero que sigue su curso, “mentando madre” como dicen frente a todo esta burocracia que los rodea, pero a la vez amante como nadie de la figura de Chávez y el proyecto revolucionario que aún condensan en sus mentes.

Son dos situaciones que muestran lo que es el chavismo en la propia calle pero que a la vez lo dividen, evidenciando cada vez más, no sólo un tremendo conflicto de clases que toda revolución arrastra, sino el fondo de un problema que en principio es sólo de gusto y modalidades, en lo que respecta a las maneras de asumir un compromiso político, pero que ya hoy y de más en más es una especie de bomba por dentro que obliga al propio salvaje a tomar conciencia del lío en que está metido.

El chavismo es chavismo porque es un proceso popular y masivo de ruptura radical nacido en febrero de 1989 pero que no encontró otra manera de ordenarse y organizarse por dentro, organizar hasta su propio imaginario revolucionario, que depositando todo es caudal enorme de esperanzas en un hombre hijo, en su contexto particular, de esa misma rebelión. El hijo se convierte entonces en el padre amado, lo que nació del vientre de los fabricantes de la rebelión lo convertimos en un poderoso mandatario: El “mande comandante” no viene de las manías de poder de una persona, es la síntesis de esta historia. Por ello a una inmensa parte de la población y de menos en menos mientras bajamos de escala social, afectan las acusaciones de “autocracia” o “dictadura” -pendejada estúpida- por lo cual el régimen de Chávez es acusado desde las amarguras modernistas del proyecto liberal-oligárquico de la derecha. Dirá un gentío: “Mejor que mande, sobre todo que en principio eso nos garantiza justicia, libertad y poder”; “El presidente es un hombre justo y eso basta”… Frases que mil veces se repetirán, reiterando el alma originariamente salvaje, buena, alegre de todo esto.

La parábola del “mande comandante” es jodida, sin embargo. Claro que puede irse contra nosotros, como en efecto está pasando, no por razones de autocracia sino de despolitización y servilismo. Porque ya sabemos, la historia no corre en vano y de por medio se atraviesan todos los escollos y trampas de los “civilizados” hasta llegar a un límite insoportable para el creador colectivo de esta historia. Raquel, luchadora campesina de la región de El Nula, en un encuentro de comunas del Alto Apure, ratificará hasta el cansancio su lealtad al comandante. Ella, perdida en el campo,  es tan desaforadamente chavista como los muchachos del hip-hop revolucionario de Caracas y su “Nosotros con Chávez”. Pero hay una diferencia sustancial entre ella, quizás los muchachos del hip-hop, y la insoportable presencia de directores institucionales o la maquinita impensante y muy corrupta del Frente Francisco de Miranda. Raquel, después de multiplicar palabras de fidelidad al Comandante, para sorpresa de todos, levanta una denuncia descarnada contra la represión de la Guardia Nacional y la conchupancia entre productores ricos y funcionarios de Agro-Patria en su zona. Dato que lo llena de ejemplos vividos personalmente. Por ello, declarará con vehemencia que la “Comuna campesina” -razón de este encuentro de no menos de mil campesinos- tiene que acabar con la represión y el abuso del funcionariado. Para ello utiliza frases en lengua indígena y termina con un poema… El funcionariado presente en el evento está que “saca piedra”.

No obstante, Raquel o los muchachos del hip-hop están metidos ellos mismos en una trampa que a la larga los desinfla y desarma sus esperanzas. ¿Cuál es el problema de este chavismo creador, nacido del fondo disímil de nuestro pueblo?  Tiene dos salidas: O se queda como pieza folklórica de una circunstancia que ya tomó forma “civilizada”. Una especie de magnífico platillo a mostrar de estéticas y actitudes irreverentes sin más; ordenada a partir de los sueños de escalafón de las élites de PSUV, (¡cosa que está creando una roncha terrible en todas las zonas populares de este país!). O por el contrario, utiliza la victoria del 7 de Octubre, y mientras más abundante con mayor razón, aplasta a los escuálidos de una vez por todas, (¡escenario que sería maravilloso para que se acaben las excusas del “juego a la derecha”!), despertando políticamente, haciendo de sus símbolos, acciones y oratorias un significado real de profundización revolucionaria y ruptura explícita con los “hijos de puta” (en retórica de Pancho Villa) que se nos ponen encima.

Por ello esto -ni hoy ni mañana- será un problema electoral, sino auténticamente político el que tenemos enfrente. La historia tenía que avanzar llevando consigo todas las limitantes culturales y estructurales que llevamos como nación-colonia por siglos. Pero lo político es invención, acción que trasciende y hace magia para transformar lo que hay y lo que somos. La política revolucionaria cuando es de verdad y por la liberación de todos, se hace totalmente salvaje, consciente y en movimiento.

#liberenARodneyÁlvaez

3 respuestas a El Chavismo Salvaje: Una Ilusión en Movimiento

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.