El “camarada Trump” y la retención de Carlos Betancourt por la Interpol

Categoría: Guarureando |

carlos-betancourtRoberto López Sánchez (Tomado de Aporrea)

Con la política asumida por el gobierno de Nicolás Maduro ante Donald Trump se está desvelando el acuerdo con el imperialismo que se gestó con anterioridad durante el gobierno de Barack Obama, aunque Maduro insista ahora en insultar a un Obama fuera del poder.

Ahora estamos viendo para qué eran tantas reuniones con Shannon, Kerry y el propio Obama. Por cierto, no se puede medir la desvergüenza de Maduro, que luego de coquetear durante años con el gobierno de Obama, de reunirse repetidamente con sus representantes oficiales (como Kerry y Shannon), ahora aparece diciendo que Obama mantuvo una política anti venezolana, ahora que ya Obama no es presidente y no representa al imperio. Mientras Obama representó al imperio estadounidense, sobre todo en los dos últimos años (desde la reunión de Diosdado con Shannon en Haití), Maduro y su gobierno hizo todo lo posible con congraciarse con el gobierno imperialista gringo.

Ahora que quien representa al imperio es otro, pues arremete contra Obama, cuando debería arremeter es contra el neofascista Trump.

El colmo ha sido la frase de hoy de Maduro: “el camarada Trump me vende comida para los CLAP, a buen precio”. Palabras más, palabras menos, eso dijo hoy domingo Maduro al incluir a los Estados Unidos entre los países a los cuales le están comprando alimentos para los CLAP. Increíble pero cierto.

Para Maduro, Trump no es el jefe del imperio. Por lo menos no lo ha cuestionado por sus políticas abiertamente discriminatorias y fascistas contra los mexicanos, los indígenas y los musulmanes. Maduro es hoy uno de los pocos, o tal vez el único, líder de la izquierda latinoamericana que no ha salido a deslindarse de las bárbaras políticas que está aplicando Trump contra los extranjeros en los Estados Unidos y contra sus propios nacionales.

Un hecho que ha pasado desapercibido esta semana, la retención por la Interpol durante cuatro horas del dirigente revolucionario Carlos Betancourt en el aeropuerto de Maturín, cuando se disponía a abordar un avión hasta Maiquetía, viene a corroborar el alcance de los acuerdos entre el gobierno de Maduro y el imperio gringo antes dirigido por Obama y ahora por Trump.

A Carlos Betancourt lo retuvieron para interrogarlo por una requisitoria que data de enero de 1975, cuando junto a otros 22 revolucionarios se fugó de la cárcel militar Cuartel San Carlos, en Caracas. Es decir, un hecho ocurrido hace 42 años. Conversé por teléfono con Carlos y me indicó que ha hecho esa ruta de avión innumerables veces y nunca lo habían detenido. Incluso ha viajado al exterior sin tener problemas antes con la Interpol.

Es necesario decir que Carlos Betancourt no sólo mantiene sus mismas convicciones revolucionarias de toda la vida, sino que se ubica también en posiciones críticas hacia el gobierno de Maduro y las evidentes desviaciones del proceso bolivariano. De hecho, tuve la oportunidad de conocerlo personalmente en un pleno de Marea Socialista el año antepasado.

Es de ingenuos pensar que a estas alturas del juego, la Interpol vaya a actuar de esa forma en un aeropuerto interno de Venezuela sin contar con la venia de los organismos de inteligencia venezolanos. Nadie saca un expediente de hace 42 años por casualidad.

Carlos Betancourt, el mítico comandante Gerónimo, fundador y dirigente del Frente Guerrillero Antonio José de Sucre, que actuó en todo el oriente venezolano durante casi dos décadas, a sus 80 años, está para que le rindan homenajes por su consecuencia revolucionaria. Si realmente Maduro encabezara un gobierno revolucionaria, esa debía ser su conducta.

Pero resulta que sucede todo lo contrario. En pleno territorio soberano de la República Bolivariana de Venezuela, un organismo policial extranjero detiene a uno de los líderes históricos de la lucha armada acusándolo de haberse fugado de una cárcel militar hace 42 años.

La gata se subió a la batea. Se demuestra con esto que la frase de “camarada Trump” no es otro mal chiste de Maduro. La Interpol tiene rueda libre para actuar dentro del país contra los revolucionarios. Una maquiavélica alianza de Maduro con la CIA se desvela en esta detención de Carlos Betancourt en Maturín, ya sospechada antes cuando uno de los altos dirigentes del departamento de estado gringo, Manuel Rocha, estuvo en Miraflores en agosto pasado para firmar los acuerdos del Arco Minero a nombre de la multinacional Barrick Gold (empresa acusada de genocidio en África y de contaminar con cianuro en Argentina y Dominicana).

Trump es camarada para Maduro, no porque tenga políticas revolucionarias ni de izquierda. Sino porque están coincidiendo en los planes desarrollistas mineros y petroleros, mediante acuerdos totalmente desfavorables para Venezuela, pero que le reportan a Maduro algunos millones de dólares para seguir prolongando su agónico gobierno. A cambio, parece que Trump colaborará con Maduro para perseguir a la oposición revolucionaria dentro de Venezuela. Mala, muy mala señal, esta retención del camarada Betancourt por los esbirros de la Interpol.

Maracaibo, Tierra del Sol Amada. 12 de marzo de 2017.

#DondeEstáAlcedoMora

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