Delia Polanco*: La guerra contra la Yuca. Cualquier posibilidad desde abajo de conquistar la soberanía alimentaria debe ser detenida y conjurada.

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*Delia Polanco Loaiza, Docente e Investigadora de la Facultad de Agronomía de la UCV, Cátedra de raíces y tubérculos. militante del Colectivo Cariaco (…)

Delia, haznos un visión general de lo que ha estado sucediendo en los últimos meses con el consumo de la yuca

Para nosotros la campaña mediática contra la yuca amarga es parte de una guerra cultural incitada desde los intereses del agronegocio y la agroindustria contra las alternativas originarias y ancestrales que está buscando nuestro pueblo en la yuca y el maíz, ambos frutos de la tierra son fundamentales en nuestra cultura alimenticia, somos hombres y mujeres de la yuca y el maíz.

Cualquier crisis o gran necesidad nos devuelve a las respuestas originarias y esto es un reflejo de identidad muy fuerte que suele ser contrarrestado por quienes han logrado por un siglo intervenir la relación directa de los pueblos con los frutos de la tierra y con la tierra.

A esto se suma la decidía de las autoridades comunicacionales, suponiendo su responsabilidad constitucional, que obliga al estado a defender los usos y costumbres ancestrales, su silencio ayuda a la campaña de desprestigio contra la yuca amarga. Es por eso que el pueblo mismo debe pronunciarse con las siguientes declaraciones:

1.- Los artículos de prensa alusivos al envenenamiento por consumo de yuca amarga carecen de confirmación médica o forense que de la relación entre las muertes anunciadas en agosto del año pasado y el consumo de este alimento, sólo en Monagas, donde además hay un decreto que prohibe la venta ambulante de yuca hay una conformación médica. Es una bola de nieve comunicacional permitida por Conatel.

2.- Se dice que el oxalato de calcio en la yuca es el causante de las muertes, el componente de la yuca es ácido cianídrico no el oxalato de calcio, la yuca dulce en menor proporción a la yuca amarga y lo usa como mecanismo de defensa ante ataques y stress. El ácido cianídrico se evapora por cocción de 45 minutos a una hora dependiendo de las proporciones de este componente que tenga la yuca, sea esta amarga o dulce.

3.- La yuca amarga tiene sus sectores precisos de consumo en el país, fundamentalmente en Oriente y en los Llanos donde se usa para la fabricación de alimentos como el casabe, y los casos mediáticos aparecen en el Zulia, donde la totalidad de la yuca que se siembra y provee los mercados es dulce. esto requiere una investigación y no hay autoridad del área que asuma la responsabilidad de regulación que le compete.

4.- Estos alimentos ancestrales en medio de la crisis alimentaria son la posibilidad alternativa, desde los pueblos, desde abajo, de conquistar la autonomía alimentaria y esta posibilidad debe ser conjurada y detenida por quienes detentan el monopolio de la agroindustria alimentaria y la campaña mediática del mes de agosto tiene ese fin.

Hoy reivindican los controles sanitarios del estado y su ausencia en el consumo y distribución de alimentos artesanales derivados de la yuca y el maíz que ha aumentado como alternativa a la escasez y alto costo de los alimentos agroindustriales procesados,¿cual es el rigor y la validez de esos controles?

las “buenas prácticas agrícolas de fábrica, de comercialización, de consumo”, son consecuencia de los alimentos globalizados para preservarlos en sus kilométricos viajes, todos los estándares son para esa cultura de producción y consumo corporativo. ¿Recuerdan las muertes de mayo del 2011 en Europa debido a pepinos contaminados por la bacteria Escherichia Coli?, ¿Llegan a su memoria la crisis de las vacas locas, la de la aftosa, los pollos con dioxinas? (compuesto químico resultante de procesos de combustión dañinos para la salud), ¿carnes saturadas con antibióticos y hormonas?, ¿cereales con aflatoxinas?(toxina cancerígena producida por un hongo), ¿leche contaminada entre otros?

Todos estos contaminadores y riesgos son generados por extenuantes canales de producción y comercialización que nada tiene que ver con la producción artesanal basada en alimentos frescos. Estos tienen su propio proceso sanitario bien observado en la cultura de consumo ancestral y garantizado por los pueblos. Las organizaciones e instituciones sanitarias no están preparadas para estos y trabajaron por casi un siglo para abolir este consumo a escala social y comunal en favor del consumo pasivo de alimentos producidos por la agroindustria.

¿Quien certifica las ¨Buenas Prácticas¨? Las mismas corporaciones. Certificaciones para “hacer las cosas bien”, “Buenas Prácticas” (BP) para asegurar la producción de alimentos sanos (inocuos) y de “calidad”, tratando de considerar además el mínimo impacto de estas prácticas agroindustriales sobre el ambiente y sobre la salud de los trabajadores de las plantas procesadoras todos esos controles son muy complejos y además cuestionables ya que los métodos de conservación y de asepsia conllevan mayor uso de energía fósil y de químicos nocivos para la salud en toda la cadena productiva y distributiva.

Así tenemos por ejemplo, prácticas agrícolas que se inician en la finca y terminan en la mesa del consumidor; BP para prevenir y controlar los peligros de contaminación en la producción primaria, cosecha y postcosecha; en la fabricación, transporte y almacenamiento de alimentos; luego, en la preparación y expendio de comidas y bebidas,

Este agronegocio globalizado no solo ha traído el aumento de enfermedades transmitidas a través de los alimentos, sino hambre, pérdida de sabores, olores y sazones, olvido de nuestra gastronomía autóctona, pérdida cultural (símbolos, conocimientos y creencias), privatización de nuestros alimentos y conocimientos, devastación de ecosistemas, y climas, despojo de agricultores de sus tierras y estigmatización de sus métodos, etc.

Delia: Explícanos este sistema en un plato servido, en un pabellón criollo por ejemplo.

Si usted está comiéndose un pabellón en Caracas, las caraotas probablemente sean de Lara, Aragua, o de Argentina, o de Nicaragua; la carne podría ser de la empresa “socialista” Marisela en Apure, o del Zulia, Barinas, la yemita de Aragua, Carabobo, Lara o Miranda, o importada de Nicaragua, Argentina, Uruguay, pero ¿con que insumos se alimentaron estas gallinas y en cuales condiciones y “buenas prácticas”?, El plátano del Zulia o de Miranda.

Lo perverso es que pasa igual en Tocópero o en Caujarao en el estado Falcón, que no son urbes considerables, de vida rural o campestre predominante. Y así en cualquier localidad del país.

Perciban todos el procesamiento con preservantes y energía que se requiere para semejantes recorridos hasta llegar a nuestro plato. Y la energía no sólo es en el transporte y refrigeración, sino que toda la industria mundial alimenticia es petrodependiente (semilla, agrotóxicos, maquinaria, agrosoportes, agroindustria, en general) Comemos petróleo cada vez que nos sentamos a la mesa y además aquí, compramos nuestros alimentos con la renta del Oro Negro.

¿Qué ha hecho el estado -gobierno sobre los patrones de consumo en estos últimos años?

El Ministerio del Alimentación se dedicó a la distribución y comercialización de alimentos nacionales e importados agroindustriales y no rompió en nada con los alimentos “kilométricos foráneos, más bien subsidió su importación e incentivó su negocio y consumo. pese a que tiene adscrito el INN (Instituto Nacional de Nutrición), cuya Escuela Venezolana de Alimentación y Nutrición (EVAN) sostiene una labor encomiable pero tímida de restauración e innovación de nuestros alimentos y gastronomía.

¿Qué se ha hecho? lamentablemente profundizar nuestra dependencia.

Para finalizar Delia ¿Cuáles son los riesgos de intoxicación en el consumo de yuca y que puede hacer el consumidor?

La prensa está llena de información sobre cómo procesar la yuca, no quiero hablar de eso, el proceso de preparación es sencillo, seguro y casero. El consumidor, lo que tiene que hacer es dejar de ser al menos un consumidor pasivo y al menos organizarse para comprar y tal vez, producir una parte de lo que consuma. Esto es la alternativa base en cualquier lugar del mundo hoy.

El agronegocio y la agroindustria sabe que nuestra soberanía está en retomar nuestros propios referentes y no en buscar una agroalimentación foránea, por eso estas campañas, para hacernos creer que lo cultural y “sano” son las harinas precocidas procesadas industrialmente.

#DondeEstáAlcedoMora

2 respuestas a Delia Polanco*: La guerra contra la Yuca. Cualquier posibilidad desde abajo de conquistar la soberanía alimentaria debe ser detenida y conjurada.

  1. Importante aclarar que la evaporación por cocción del ácido cianhídrico ocurre entre 45 min a una hora desde el afluente conocido como “yare”. Éste yare es el producto del rallado y prensado de la yuca para obtener la masa húmeda que se tiende en budares en forma de torta: el casabe. Este afluente es utilizado por nuestros originarios para elaborar la “catara”, una especie de aderezo para las comidas al cual le agregan “bachaco culón” (Atta laevigata). Resultados obtenidos en la investigación de: Mora M. 2000. Elaboración y caracterización de tres aderezos con base en el extracto de yuca amarga (Manihot esculenta, C.). Requisito para optar al título de Ingeniera agrónoma. Fagro, UCV. Maracay, Venezuela.

    Delia Polanco_loaiza
    2 marzo, 2017 at 2:26 PM
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  2. La lucha de clases de la que nos habla Carlos Marx, continua moviendo los hilos de la história; y es que ante la arremetida contra la clase trabajadora por parte de la oligarquía (esta llamada guerra económica)el pueblo siempre saldrá airoso, son crisis que oportunamente se suceden para transformar realidades y ciertamente que la realidad que debe transformarse en Venezuela ya se conoce, pues durante decadas la economía dependiente de la exportación de petróleo nos trajo la facilidad de importar la mayoría de los productos y con eso tambien importamos culturas (supuestamente adelantadas, pero adelantadas para exterminar a la humanidad). Hoy, despues que nos hicieron dependiente de sus productos (porquerías), los esconden, como forma de doblarnos el brazo y que pidamos perdón por buscar alternativas propias, por independizarnos, por saber quienes somos y de donde venimos.
    Así que sigamos por el camino de Nuestra Independencia, las necesidades son y serán satisfechas por los productos que aún continuan esperando por nosotros, no han desaparecidos, y ante la patrañas del enemigo, ante sus multiples maneras de engañar, salgámosle al paso. Sembremos y sembremos mucho, rechacemos sus productos transgénicos y sigamos consumiendo lo que Nuestra Pacha Mama nos ofrece.

    Samuel Vargas Barrera
    8 marzo, 2017 at 11:45 AM
    Responder

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