Morir y Aprender

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Entierro Cacique Sabino 08 mar 2013 438Juan Carlos La Rosa Velazco

En 15 años, tal ve un década más, olvidada sólo para cultores del duelo, la franja media de los dirigentes de las luchas sociales en Venezuela ha sido exterminada, aún más las esperanzas convocadas parecen hoy ser una vela en la que se quemaron las alas los convocados, no pudimos ser porque fuimos sustituidos y borrados en medio de una gracia dolorosa que pudo por nuestra voluntad y luego, por la renta petrolera brillar más que la multitud decidida al cambio que la parió, que la trajo con sacrificio de sangre a finales de los años 80.

En estos años los mejores hombres fueron sacrificados incluso antes de su madre pudiera conocerlos y ordenarlos para dirigir la lucha emancipadora, muchos murieron convocados por una victoria equivoca que cantaba cómo la perdición sensual de las aguas, ahogando en sangre la temprana alegría. Y aún en ese baño de sangre no despertamos, mas se supo de ministros de ciudad repartiendo tierras inventadas, que de los que por dignidad se sostenían en un predio recuperado esperando a los matones de un latifundista con carta agraria entregada por personajes cómo el traidor Adán Chávez.

En estos años la muerte nos visitó de noche, las últimas llamadas a los que teníamos camaritas y grabadores llegan tarde en una locura desesperada y tonta enviamos sms (no tuvimos habla pegao y nunca supimos si ese número de verdad era el del diputado) enviamos a las 3 de la mañana, a la hora de Caifás, mensajitos de texto que nadie en el gobierno respondió, “en estos momento están entrando al predio, los están amarrando”. Nunca estuvo nadie detrás de las líneas del 800 Patria.

La Ley de Tierras y desarrollo agrario sólo sirvió para prohibirle al campesino la acción que históricamente lo había organizado, tomar las tierras de los señores. ronsSirvió para que malandros de apartamento se mudaran al Miedo y a la Marisela a sustituir por un rato al latifundio por la mas caraqueña y penosa de las rebatiñas corruptas. Mientras tanto a un kilómetro de Caracas, los latifundistas venden el agua de los campesinos a militares y empresarios que se metieron en el negocio del agua mineral.

En estos años los defensores del pueblo hicieron foros y registraron rápidas fundaciones sin fines de lucro mientras repartían su ausencia por los campos y montañas para que la muerte no se notara, otros funcionarios olieron el hambre y fundaron la misión bolsa de comida.

En estos años se escapó casi toda la memoria que recogieron nuestros luchadores, memoria en lucha, constructora de soberanía y dignidad, por los huecos abiertos en ellos por los sicarios, mientras en las ciudades la gente corría detrás de un saludo que escribía en el aire la palabra memoria, que la convertía en una bandera procelistista y clientelar. Por la memoria come la comida que enriquece a los importadores, por memoria y bolívar desorganiza tu lucha y haste lista de misiones, por la memoria y Guicaipuro haste consejo comunal fundado y apoyado por la empresa minera, por la memoria y el derecho a la tierra has de tu bandera una bolsa e mendigo, por la memoria y los saberes ven a todos los encuentros de saberes mientras tus hijos se van del campo y venden la tierra, por la memoria y Zamora, cultiva mentiras en invernaderos israelitas. Por la memoria y tus ancestros asesinados funda un consejo comunal y te daremos un camión 350 si no sigues al hermano que cree que la revolución es luchar. Que viva la memoria enrojecida, mucho rojo para no ver la sangre, olvida, olvida.

Aún así morimos en Yaguno, fue muerte de verdad, siembra de dignidad y esperanza, pero el poder convirtió el lugar de nuestra muerte en una vitrina de bajo presupuesto, que ha sido desechada con monumento y todo por el Colon en el Golfo triste ya restaurado que que espera ser restituido.

En yaguno tuvimos cuadro y escultura, al menos en el Yaza el paramilitarismo al servicio del capital trasnacional, aliado con las FANB no tuvo a quien darle restos para la vitrina y los muertos se fueron en el agua del rio, cuando los que recuerdan olviden, Sabino, porque no, tendrá su estatua.

¿Quienes quedan después de esta matanza?, los mas vivos de ambos bandos de la polarización, los que depredan los despojos, los zamuros, y además una franja de moderados revolucionarios de ciudad, para los que la muerte es un producto comunicacional que sea cómo sea debe contribuir a sostener la esperanza desesperada en los pueblos. Los mas nobles piden justicia e investigaciones mientras el poder los disgrega con honorarios y rutas nocturnas y se acusan entre ellos de inconsecuencia. Los sínicos, funcionarios medios de clase media del gobierno, la media clase chavista, mierda cómo la clase media opositora, se saltan el tiempo del duelo y luego hacen un album del recuerdo en su blackberry donde nos muestran una foto que se tomaron con Sabino, ese indio tan noble e interesante visitado un vez por su señor ministro. Ese ministro que es uno de los zamuritos que firman acuerdos con China para entregar las tierras por las que luchó el jefe yukpa hermano.

La moderación es la cara sonriente de una esperanza desesperada, de un no perderlo todo, sin tener nada, de un estatus de dignidad fingido, de un después de que ganemos las parlamentarias empezaremos la revolución antiburocrática, es decir, dentro de cuatros rutas nocturnas y dos marchas aniversarias.

Ignorar sistemáticamente que la mayor parte de los muertos, obreros, campesinos de estos años tiene indiciados en sus expedientes engavetados por Luisa Ortega a agentes de seguridad del estado; No ver que Manguera, el asesino de Sabino y Simonovis comparten profesión, es decir matan para el poder, son sus asesinos; No ver que la impunidad es administrada y tiene presupuesto es lo que garantiza supervivencia, después de todo podemos rectificar en un comunicado final pidiendo justicia y a dormir tranquilos.

En estos 15 años no supimos de nuestra propia sangre, es natural que el asesinato de un joven dirigente mediático del chavismo, sea otro producto de ocasión y que fagocitemos su muerte con gran farándula inútil, sin reflexión, convirtiéndolo, y no pido disculpas ni tregua por decirlo, en el luchador social que no era. Claro si la muerte es un producto y podemos decir que a Sabino lo mataron los «enemigos de la revolución», porque la muerte comunicacional es hoy mas dolorosa se quiere robr los velorios, podemos decir que por Serra y por Sabino veneceremos…

No es mi muerto Robert Serra, tampoco lo fue Otaiza y la actriz recientemente fallecida de bella mirada, lamento sus muertes porque aprendí de mis muertos sin ojos y sin tumba, sin marcha y sin mausoleo a honrar la vida que se rehace en la lucha popular y en la consecuencia.

el camino es el de las comunidades

#DondeEstáAlcedoMora

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