Comuna: La revolución cultural de la cotidianidad que espera.

Categoría: foto plana |

basuraPor: Tibizay Maldonado

En el proceso bolivariano se han definido muchos nombres y proyectos relacionados con la constitución de una estructura territorial y social distinta a la del actual estado burgués, y que fueron impuestas por la conquista española.

Nuestras hermanas y hermanos originarios a lo largo y ancho del hoy continente americano, se organizaron de distintas formas, incluso llegaron a constituir imperios, como los incas y los aztecas. Sin embargo en este nuestro país caribeño, nuestros pueblos originarios se organizaron como comunidades, en otro tipo de relaciones de convivencia y cuya cosmovisión nos sería bastante útil para la construcción de una opción que nos hace uno con la naturaleza.

Este modelo de vida, que todavía mantienen algunos de nuestros pueblos: yanomami, piaroa, warao, por ejemplo, debería inspirarnos para la construcción de la propuesta comunal que no termina de cuajar pues se ha limitado a leyes y normativas y no a buscar su construcción desde las realidades sociales y culturales de los territorios comunitarios o comunales, inspirados además en nuestra herencia originaria y su cosmovisión.

Tres elementos que podemos considerar para estimular una revolución cultural y la constitución de una territorialidad social distinta, llamese comuna, o como quiera que la nombremos, la constituyen:

–                    Instancias para la participación regular y permanente,

–                    Producción y distribución de bienes y servicios propios,

–                    Interacción e integración de los procesos productivos y sociales en el espacio territorial.

Las instancias para la participación, son los espacios colectivos políticos, para la discusión, diseño y evaluación de los procesos y proyectos de infraestructura, sociales y productivos. Esto incluye principalmente la rendición de cuentas permanentemente y la contraloría social como su contra parte.

La discusión colectiva tiene un papel muy importante para la construcción de planes y proyectos y de la dinámica productiva de la comuna, una de esas opciones sobre todo en las ciudades, la representa el manejo y disposición de desechos solidos, pues la clasificación de los desechos desde los hogares, permitiría el aprovechamiento de los mismos para su reutilización y producción de nuevos productos a su ves reutilizables.

Hasta ahora en nuestras ciudades, los vertederos, siguen siendo solo eso; vertederos de basura, y el manejo y disposición de desechos sólidos siguen siendo atendida por empresas privadas en algunos municipios, o en otros empresas públicas municipales con personal contratado para la recolección y limpieza. Pero el manejo en cualquier caso, sigue siendo el mismo: recogemos la basura, la amontonamos en un lugar y punto, no hemos cambiado nuestra relación con un problema ambiental tan grande, pues la basura, es un problema mundial, ya que a escala planetaria, el consumismo ha multiplicado exponencialmente la producción de desechos, y ni la tierra ni los mares pueden soportar más, no pueden contener más basura en su interior, y a la prueba los  desastres naturales que estamos viviendo: el norte se congela mientras el sur se derrite.

Es bueno aclarar que las personas producimos desechos que son producidos a su vez por las grandes empresas, así que ¡ojo! Que a las empresas no les interesa que pensemos distinto, a las empresa les interesa el consumismo y utilizan todos los medios comunicacionales de los que disponen para convencernos que el plástico, los envases de anime, etc. es lo mejor. Y aclaro también que este es un pequeño aporte a salvar el planeta, porque el gran aporte lo deben dar las grandes empresas con su explotación incontrolada de la naturaleza, sobre todo las industrias extractivas altamente contaminantes y depredadoras del ambiente.

En cualquier caso, el valor que tiene la disposición de los desechos es inconmensurable, pues elimina o reduce de manera notoria la presencia en los territorios comunitarios de los vertederos, y va produciendo un cambio en la conciencia sobre el consumismo y como consumimos, eso no le interesa a las empresas que producen ese bojote de desechos, por el contrario, invierten inmensas cantidades de dinero en publicidad para convencernos de sus beneficios.

Por otra parte, no vemos cómo no puede darse utilidad y reutilización a los desechos, nos parece que son acciones demasiado pequeñas para ser importantes.

Una de las formas más conocida es el aprovechamiento del cartón y el papel, cuyo aprovechamiento está en manos privadas, pudiendo ser una actividad productiva de las comunas, y pudiendo producir una serie de subproductos inimaginables desde material para oficina y embalajes, hasta masas fáciles para la producción de piezas artesanales. Este es el caso también del vidrio.

Pero ¿qué pasa con el desecho orgánico?, ese siempre se aprovecha de una u otra forma cuando se vive en casa con jardín: la borra del café para las plantas, la cascara de huevos, etc. ¿pero la que sale de los edificios, restaurantes, supermercados y empresas productoras de alimentos en las ciudades?, esa va al vertedero, en lugar de ir hacia los composteros vecinales, para la producción de tierra abonada, que sirva para las plantas de parques y jardines públicos, pero también para la venta en bolsas para las plantas del jardín o el balcón.

Es carísima la tierra que venden en los viveros y esta es una manera de poder contribuir por una parte a la reutilización del desecho orgánico y por otra a abaratar su precio, si ha esto le añadimos que restaría una importante cantidad de desechos destinados a los vertederos. Por otra parte daría a la cotidianidad de restaurantes, empresas, y casas un viraje, pues se va generando una relación distinta con los desechos y concienciando cuan importante es nuestra actitud para disminuir los mismos, mejorar su procesamiento y por ende vamos construyendo un cambio cultural. Por ejemplo el uso de bolsas de tela para hacer compras, para reducir la utilización de  las bolsas de plástico, la eliminación de las bandejas de anime para la venta de quesos y otros productos, la utilización de envases reutilizables en lugar de desechables para quienes brindan servicios de refrigerios, y un largo etc. de pequeñas acciones, no se asumen ni se promueven porque a fin de cuentas son el negocio de alguien, de un o unos empresarios o empresarias, que se preocupan solo en como aumentan sus ventas, ¡y el planeta, bien gracias!

No se promueve un cambio cultural en este sentido, simplemente porque le vamos quitando el negocio al gran capital, eso pasa con la medicina natural, ¿como tomarse una taza de te de manzanilla para un malestar estomacal, cuando lo mejor para los laboratorios es recomendar Pancreon, Stamil, u otro producto fabricado por ellos? Y mucho menos vamos a producir un cambio cultural en la raíz, que seria, revisar lo que comimos para saber que produjo el malestar y además del té de manzanilla dejar de comerlo o cambiar nuestras prácticas alimentarias. Eso no conviene…

Un día le comente a una gerente de un gran supermercado, porque no tiraba su desecho orgánico todas las noches en el cultivo comunitario que tiene al frente de su supermercado. No solo me miro como una loca, sino que me argumentó que esa basura debe ser tirada a la basura porque sino la Controlaría General de la República la sanciona ¿¿¿¿????? ¿que tal? Y así vamos a hacer la revolución cultural.

También me pasó con una empresa que produce y distribuye leche, a quien les comente (a un alto gerente) porque no hacen dulce de leche cortada y me argumento igualmente lo de la Contraloría.

Así que es evidente que no va ser fácil revolucionar la cotidianidad, pero podríamos empezar por algo, a lo mejor si las alcaldías asumen recogerlo y distribuirlo a los diferentes espacios productivos del territorio comunal: el compostero, el reciclador de papel y carton, etc. se va produciendo un cambio cultural tan necesario y urgente. Y si la idea es ir hacia una territoralidad distinta, entonces estas acciones de las alcaldías van aparejadas a la transferencias que las mismas deben ir haciendo cada vez mas de competencias a las instancias colectivas comunitarias.

Ojala el Golpe de Timón de Chávez sirva para ir hacia verdaderas territorialidades comunales, este cambio, no es fácil, pero no se le ve el queso a la tostada… Ojala haya Golpe de Timón y no hacia la derecha…

#liberenARodneyÁlvaez

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