Acerca del Teatro Municipal de otras cosas pequeñas

Categoría: Guarureando,Yuri Valecillo |

anarco-angelitoYuri Valecillo

…Esto de ser republicano tiene sus cosillas guardadas y ante todo tiene una fuerte dosis de crítica, algunos me preguntan ¿estas con Maduro? La respuesta siempre es la misma apoyo algunas cosas que hace el gobierno y algunas las critico férreamente.

Lo dramático es que a esos que me preguntan si están con la oposición siempre espero que le hagan una crítica por simple que fuera no decir que algunas cosas de Maduro me aburren seria como no reconocer que Capriles me parece un vomitivo al igual que Pedro Carreño y uno que otro diputado que parecen dignos enfermos de ignorancia de esa que es contagiosa o sea fanatismo.

Los he visto acusar de sartreanos y apoyarse en Stalin o confrontar a las minorías sexuales con un cuchillo y un martillo, la vida me viene orillando al centro del camino y no por estar en el centro y si por ir en la calle del medio diciendo lo que creo.

En el año 1989 la izquierda o parte de la izquierda venezolana expulsaba de manera pública al que hubiera participada en aquella sublevación civil conocida como el caracazo a otros los convierten en “Diplomáticos” y no hablo del ron del mismo nombre. Cuando le gritaban a los que marchaban al combate el 4 de febrero y “deja las armas, te van a matar, váyanse a sus casas”. Y luego corrían a esconderse y conste ni el Guayacol adormece esa memoria, hechos y actos históricos tan solidos como un pedazo gigante de concreto armado.

Hoy tengo que decir que esto de los decretos donde se deja a la Ciudad de Valencia sin Teatro Municipal me parece una soberana locura, algunos dicen que no hay recursos para mantener semejante lugar, pero es que acaso además de PDVSA existe alguna ciudad en Venezuela que sea autofinancie.

Me parece un acto cruel arrebatar lo poco que tiene la ciudad a menos que el “supremo gobierno o la autoridad única o el protector” comiencen por hacer algo interesante claro esto del grado de “PROTECTOR” me hace rememorar a aquellos protectores que nombro algún jefe alemán en los años 40s para proteger áreas bajo su influencia.

La historia de la ciudad es mucho más que los 300 años de alcurnia valenciana que detenta el hoy gobernador y que a contrapelo de su cacareada valencianidad se deja arrebatar parte del patrimonio. El compromiso adquirido al comenzar a gobernar la ciudad es la inventiva y tendremos que esperar a ver los resultados que da el nuevo alcalde, la camisa roja, el grito destemplado, la cartera llena y el pillaje están en todas partes.

La biblia tiene el pasaje del “Buen Samaritano” yo no soy creyente y tampoco practico el Stalinismo militante, ni me cuadro ante cosas que veo incorrectas. Lo del Teatro Municipal de Valencia es una de esas cosas que no asumo y que me parece que la “indigestión” municipal de Edgardo Parra trajo consecuencias aun tapareadas o colocadas tras telones de impunidad.

Yo no fui a votar a estas elecciones municipales “primera vez que no voto” pero no deseaba ser cómplice de una imposición o comulgar con alguien a quien adverso, la vida pasa tan rápido y al final seremos solo eso un recuerdo de nuestras acciones y nuestros decires.

Yo con el menos común de los sentidos o sea el sentido común. En algunas discusiones le asumo y tomo partido por los más frágiles aunque dignos en su posición Sabino Romero, Joaquín Pérez Becerra, Julián Conrado y otros seres humanos, movimientos sociales que están por allí en la pelea, en islas de resistencia social y política.
Esta no es la excepción y tampoco espero que sea.

#liberenARodneyÁlvaez

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