Conversación con un corrupto

Categoría: Guarureando |

eneko, el corruptoPor Jesús Argimiro Serna

29/08/2013

–    Hola – saludé amablemente porque en realidad no tengo nada contra los corruptos, al menos no en persona cuando hablo con ellos, soan amables ya muy buenos amigos. Te ofrecen café y te invitan a su oficina a conversar sobre algún proyecto. El problema es el daño que hacen a la estructura de un sistema que ya de por sí es obsoleto, el problema es que ellos no pagan el precio de sus errores. Eso es lo malo de quienes no cumplen las normas, por lo demás son una maravilla.

El contestó con igual amabilidad.

       Hola vale, qué tal, cómo te va. Quieres un fresco, una limonada.

       No estamos en tu casa, estamos aquí en mi sala de entrevistas imaginarias para tratar de entender algunos asuntos.

Miró a su alrededor y preguntó algo incomodo, o más bien incomodado, pero esta es la cosa con algunos herrores, hortográficos y hasta sintácticos, que dan varios significados y pueden ser buenos todos.

       Qué será?

       ¿Le parece que la corrupción es un modo de vida?

       Yo no sé, no tengo idea, yo soy un trabajador “de a pie”.

       Pero tienes un carro muy caro.

       Ese me lo gané con el sudor de mi frente.

       Un carro así no se paga con ningún sueldo.

       Qué es lo que quieres saber? – preguntó cortante

       Quiero saber qué hace a un hombre corrupto.

       Y por qué me invitas a mí, si yo no soy corrupto.

       Mira, vamos a hablar en un supuesto negado de que seas corrupto. Ya sé que no has hecho nada malo.

       Bueno, así sí, pero negado el supuesto ese, porque tú no sabes cuantos se pueden venir conmigo.

       ¿Para donde?

      ¿ A qué te refieres?

      ¿Irse contigo para donde, quienes?

       ¿No sé, a qué te refieres?

       Si tu fueras corrupto qué harías, retrasarías pagos para ganar los intereses, desviarías recursos para obras fantasmas, cobrarías comisiones por asesorías que consisten en  pasar el dato de donde está dando la plata, ofreciendo comisión a quien te favorece, preferiblemente obras sin relevancia para no llamar la atención, o sea, obras sin interés público. Harías compras a otros países con nombres de terceros inventados, crearías empresas para pedir financiamientos para luego desaparecerte.

       No sé, porque nunca he hecho algo así, pero yo creo que preferiría contratar una gran cantidad de gente, crear un departamento de algo, cualquier cosa, justificar con ellos algún financiamiento y luego dejar a esa gente embarcada cuando salga el pago. Es la mejor forma de tener plata rápido y sin meterte en problemas con gente más poderosa que tú… creo yo, porque el pueblo es muy buena vaina, siempre perdona, en cambio la gente más poderosa te tranca las vainas. Aunque la mejor forma de luchar contra la corrupción es ganar las elecciones e iniciar una lucha contra la corrupción. Por lo menos es lo que yo haría.

       Vaya y no temes de no tener amistades.

       Será que eso es posible, no tener amistades? Las amistades son inevitables. De hecho yo tengo muchas amistades, en el supuesto negado de que sea corrupto. Por ejemplo, buenas amistades de un corrupto son otros corruptos que sepan cual es la realidad de esa forma de vida. Son mis… podríamos decir serían mis amigos si yo fuera corrupto, pero jamás lo sería porque yo creo en mi comandante eterno y daría la vida por esta revolución, así que jamás la desvirtuaría, es más, soy uno de los primeros que va a luchar contra la corrupción.

       Pero ya no serían los mismos amigos de antes, los de siempre, los de la infancia.

       Los amigos de verdad, los eternos, quizá se mantengan, porque el corrupto es un tipo muy querido si comparte, y la gente lo entiende. Este pueblo entiende la corrupción. El problema es el sentimiento de vida del corrupto, que es como el drogadicto, se extravía, deja de comprender la cultura como tal, se sale de ella y la convierte en justificativo de presupuestos, incluso la convierte en una forma de expiación, y hasta justificación de perversiones, como hicieron muchos intelectuales neoleiberales para justificar el absurdo. Le cambia la cara, los ojos se le ponen más pequeños casi siempre, engorda, pierde facultades físicas. El que no comparte es el que pueden atrapar en esta campaña que están haciendo contra la gente que tiene ese problema, que no es mi caso, porque yo comparto, y mucha gente me debe plata. Gente que sí han llevado mal sus compromisos fiscales, pero yo los perdono porque no creo que esa campaña resuelva nada de verdad.

– Cual campaña

– La campaña contra la corrupción

  A sí? Y porqué cree eso, después que me dijo que se incorpora a esa lucha.

– Pues me incorporo a esa lucha porque sé que no va a funcionar… perdón, quiero decir, que con mi experiencia es probable que funcione pero sé que es muy difícil porque conozco la realidad.

– Explique a ver, para que podemos aprender entre todos, sin juzgarnos, se trata de el futuro de nuestros hijos.

   Cuando tu adviertes, declaras y publicas una lucha contra enemigos ladinos, que se conocen bien entre ellos y que todo el mundo sabe quienes son pero no se identifican y saben muy bien cómo es el sistema, porque si no no fueran corruptos, te cuesta mucho agarrarlos infraganti. Terminarán agarrando a los tontos de la cadena para hacer mediática. Los que se decidieron tarde y en negocios cortos. Imposible que agarren a los que manejan grandes cuentas porque es gente que comparte. El peligro verdadero es que comiencen a compartir la corrupción con el imperio, o con otro país que quiera ser imperio. Por eso yo creo, si fuera corrupto, que una corrupción nacionalista es la solución a muchos problemas.

   Pero la corrupción crea problemas.

   En un mundo con tanto petróleo se puede mantener a la corrupción como una especie de hipercomunismo, si se comparte, si se produce algo más, o sea, si se supera la corrupción como tal, que es aquella que te lleva a imitar un modelo, a reproducir una forma de de vida antes de evaluarla para saber si en ella podemos ser felices de verdad. El origen de la corrupción está en los problemas de identidad que nos lleva a querer ser otro siempre, y a despreciar lo que somos. Eso sale muy caro, para lograr eso hay que obtener recursos por vías alternativas.

   ¿Llamas a la corrupción una alternativa?

   Es que si lo ves bien, la corrupción es la única manera de superar esos problemas de inamovilidad del sistema, su renuencia al cambio.

   Yo no creo que la corrupción sirva de nada en ningún modo, pero es cierto que la necesidad de mantener un estatus es la principal forma de corrompernos a todos. Nos disocia, nos transforma. Y cuando tenemos todas esas cosas de ese modelo de voda, o de vida que es una boda con otra v, pero vboda al fin, con la ansiedad de necesitar siempre un poco más para cercarse, o acercarse, a esa forma de vida que se prometieron a sí mismos el día en que perdieron el cristal que te permite encontrarle sentido a la realidad con los sueños, porque hay que mantenerlas. Es un modelo de vida burguesa que nos hace corruptos a todos, aunque nos creamos, o más bien nos creemos, que es como si nos creáramos honestos. el paquete de vida lo tienen vien definido, llega por internet y una antena de televisión. Esos son tus sueños dice una propaganda. Ahí comienza la corrupción, cuando te olvidas de tus sueños y estos comienza a protagonizarlos estrellas de cine llenas de complejos y carencias, como cualqueir ser humano. Cualquier profesional puede haberse criado con dinero de alguna forma de corrupción de sus padres, que no supieron ni siquiera que era corrupción porque creen que sus sueños son esas películas. Luchar contra la corrupción de este país es una hipocresía completa. Tenemos que cambiar la forma de vivir para que la gente comprenda que la felicidad y la satisfacción son sensaciones silvestres, el mundo nos la ofrece sin necesidad de crearse ni creerse el cuento americano de superación. Ahí nace la corrupción, en sentir que no eres tú mismo, que no estás completo, que algo es más y mejor y algún día llegarás si compras algo que te falta.

   Exacto, eso es lo que creo yo, uno es … quiero decir, si fuera corrupto, una víctima de un sistema de realidad.

   Bueno, no creo que sea tanto así. El sistema está para oprimirnos como una trampa, o para superarlo como una prueba, con ingenio más que con fuerza, hay una manera de transformarlo. Los pintores a veces volteán el dibujo que están haciendo y funciona mejor. Hay una figura ahí, que antes de voltearla no funciona en nada. Quizá eso le suceda a este mundo. Muy particularmente.

   Es que uno no entiende eso de que haya otra forma de vida que no sea con un carro caro y una casa en el espacio de los burgueses.

– Ese es el problema del corrupto. Hay muchas maneras de vivir que nos permiten ser felices más rápido, más acorde con nuestros sueños primigenios. A ver, según dice en tu diario siempre quisiste ser escritor, ¿has podido escribir después que conseguiste plata?

Se me quedó mirando.

    Cambiemos la pregunta, ¿puedes estar con tus hijos, hablas con ellos?

Se me quedó mirando.

    Puedes soñar realmente.

Se me quedó mirando

    Para no molestarte más, porque no me parece que te guste la conversación, quisiera saber si puedes resumir que la corrupción surge y se mantiene por un modelo de vida que se asocia con la felicidad banalmente, aprovechando esos períodos de estrés de la adolescencia donde podemos cometer el error de creernos ese cuento. Pero es un modelo de vida diseñado para mantener un sistema, de manera que sólo puede ser satisfactorio para poca gente, de otra forma mucha gente se sentiría bien y no se mantendría el sistema, porque no saldrían desesperados a resolver esa permanente aspiración que cuando se consigue, descubre uno lo difícil que fue todo, el poco sentido que tenía dedicarse a lograr esa aspiración en lugar de atender lo que uno quiere lograr de la vida, el sueño de la infancia. Se cambia el servicio a un sistema de vida por el sueño de la infancia.

       Pero ahí te voy a joder yo. El sueño de la infancia es un privilegio de pocos. La corrupción es lo único que nos permite a nosotros tener algún privilegio.

 

Tuve que admitir que la conversación se me ponía difícil. Pero fue necesario concluir que la corrupción no se detiene con una lucha frontal. Es un problema de valores propios, educación y cultura. Mientras la gente prefiera la televisión por cable a los canales nacionales, están prefiriendo un estatus bien mostrado a otro que tiene como norte imitarlo, un modelo de vida que no es propio de estas latitudes, una forma importada de ser y en permanente descuerdo con la realidad inmediata. Apartamentos diseñados para otros países, carros innecesarios en una ciudad llena de carros. Artefactos que contrario a lo que dicen en las propagandas te estresan la vida. De todo eso algo es necesario, pero la mayoría es una pesada obstrucción de nuestra realidad cotidiana, de la relación con nuestros ancestros, de la identificación de nuestros orígenes.

#liberenARodneyÁlvaez

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