Ley de semillas en discusión: ¿conviene al pueblo en lucha?

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brotando

Por: Robzayda Marcos

En primer lugar, el proyecto de ley  SEMILLA que pretende sustituir la que está vigente desde el 2002, es un documento que no está disponible en las redes cibernéticas y sus promotores aluden a la apertura del debate sin poner a disposición el proyecto ¿qué mamarrachada es esa?.

Respecto a la pertinencia de una ley de semilla, queremos hacer hincapié en lo siguiente: las semillas indocampesinas, las silvestres y libertarias, están muy bien como están, cimarroneando durante siglos en las manos bondadosas de los conuqueros durante generaciones,  se encuentran tan bien como pueden encontrarse en esta guerra de saqueo, bioespionaje y  que quienes están a sus promotores visibles y ocultos, nacionales e internacionales que una cosa son las políticas y regulaciones de la agroindustria y otra cosa mucho más delicada son los intereses de los territorios y patrimonios de los pobres y los desposeídos de nuestramerica y ustedes con esa ley no avanzarán en sus grotescas intenciones de ponernos al servicio de sus ansias lucrativas.

Se está tramando una revancha letal contra las semillas indocampesinas y contra nuestro derecho soberano a la alimentación. Vamos todos a falcón este 27 y 28 de junio a debatir la pertinencia o no del proyecto de ley de semilla.

Queremos leer y discutir el proyecto de ley de semilla para ver su pertinencia.  Causa consternación ver el peligro que corre el histórico cimarronaje indocampesino  frente a la revancha que silenciosamente están desplegando organizaciones como MONSANTO, SYNGENTA y rockefeler-CGIAR apoyadas por nativos lacayos del agronegocio y los propios entes del ministerio de agricultura y tierra

No solo se trata de la ansiada y cuestionada inserción de organismos genéticamente modificados (transgénicos), aspecto este que ya consolidó cierta matriz mediática que lo combata.

La propuesta de ley coquetea con la grotesca idea de dar continuidad  a “una actividad encubierta de biopiratería y bioespionaje con fachada “de trabajos científicos” o “políticas agrarias” que desde los años ´60 se ha servido de profesionales contratados por ONG´s y se han aprovechado de la bondad del campesino para la recolección de semillas libres y autóctonas por todo el país y toda latinoamérica. ¿con qué propósito? Seguir secuestrando la secuencia reproductiva que tienen las semillas indocampesinas. La propuesta de ley, que además está encaletada porque la recogieron en lo que empezó el debate, maquilla esta actividad antisoberana proponiendo la creación de entes como el Instituto Nacional de Semillas, el cual (dice la ley) se encargaría de certificar o fiscalizar las semillas, incluyendo las autóctonas,  aquellas que se han conservado a salvo gracias  a la mano del campesino y los indígenas.

Es decir, La yuca, la caraota, el maíz  o el plátano, entre otros  que son alimentos libres que garantizan la alimentación de los pueblos (inclusive en un barrio), serían semillas inventariadas y recolectadas con carácter y rango legal; esa recolección sufrirá la misma suerte que sufrieron miles de razas y variedades de semillas en los años ’60, serán “certificadas” “patentadas” “registradas en nombre de un obtentor”, en el caso más leve “fiscalizadas” por el estado (¿?), aunque sea una empresa socialista o sea un ente privado poner restricciones de uso o standares a un bien público viola un derecho ancestral a los campesinos e indígenas del país y a todos los venezolanos por tratarse de alimento sano y libre.

El mecanismo que viene funcionando desde el acatamiento de la certificación de semillas es el siguiente: SENASEM (servicio nacional de semilla) del INIA realiza investigaciones para inventariar semillas en el país con el propósito de aplicarle análisis y evaluar si cumplen con unos parámetros estandarizados: niveles de fertilización de carácter inorgánico, plan fitosanitario (tóxico), desde este criterio certifica o no las semillas que serán distribuidas por el gobierno en sus planes extensivos de siembras, por lo tanto debería tratarse de semillas de carácter comercial, aquellas que ya han tenido su proceso de fitomejoramiento. Lo que está en conversación para una nueva ley  y debemos evaluar es la aplicación  de una “fiscalización” y creación de “bancos de semillas campesinas” a cargo de un nuevo ente denominado Instituto Nacional de Semilla. ¿qué se trama tras esta medida?

Decimos, entonces, que queremos leer y discutir el proyecto, no los debates de académicos y especialistas ni las declaraciones preocupantes de algunos diputados. Aprendimos de la aprobación de una ley de tierras con los ojos cerrados y no hay reforma agraria pese a todos nuestros muertos. Creo que no podemos ser negligentes frente a un asunto fundamental.

Por todo esto, urge tu presencia combativa en el taller de agricultura campesina que se realizará en la UBV-Sede los Taques, Paraguaná, edo. Falcón, en el marco del IV Congreso de Biodiversidad. Allí se abrirá el debate entre algunas organizaciones campesinas, estudiantes, investigadores y ambientalistas. Un debate colectivo con el nivel político de pueblo en lucha que cada camarada ofrende y que es lo que requiere esta coyuntura.

El Colectivo Amplio para la Restauración e Investigación de la Agricultura Campesina y Originaria (CARIACO), realizará una conversa sobre “Agricultura campesina: Diversidad agrícola-alimenticia, semillas y dominación y en ese marco se abrirá el análisis político de esta intentona saquedora.

laguaruranet@gmail.com

cariaco.vzla@yahoo.com.ve

#liberenARodneyÁlvaez

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