El asedio criminal del gobierno angloestadounidense contra el pecho de Sudamérica

Categoría: Guarureando |

p_06_10_2012“Somos el pecho de Sudamérica; no el traspatio de los Estados Unidos”

                                    Hugo Chávez Frías

Por Víctor Andrés Gómez Rodríguez

John Kerry el Secretario de Estado, contacta con el canciller venezolano Elías Jaua (durante la reunión de la OEA en Guatemala), para encontrar una relación mutuamente respetuosa con Venezuela Bolivariana. Capriles no irá a Perú, en Ecuador no lo quieren ver ni en foto; se abrazó con Santos en Bogotá, y éste último “entró la patica” inmediatamente luego de “sacarla del tiesto” en un acto de senilidad política manifiesta, ignorando que con el recibimiento al buhonero proyanqui está a punto de rompérsele la columbina, porque ya no le cabe más gente venezolana emponzoñada y golpista a Colombia.

Parece que pidieron un “pío time” en su objetivo de desmantelar por la fuerza a la revolución de Chávez. Y que viene una tranquilidad aún si temblona, que beneficie a una estabilización indispensable para el avance urgente, en paz, de los planes populares de la revolución bolivariana no sólo local, sino de nuestra región que, en el camino de la integración soberana, hoy despega desde el pecho de Sudamérica.

Parece que Obama se “cansó” un poco, y va al parque a sentarse, a coger aire y contemplar a los pajaritos en los árboles. Kerry, emisario rancio de la plutocracia yanqui, con setenta y dos abriles envejece difícil, tiene la cara hinchada como un globo de cumpleaños, y en el corre-corre habitual que exige su cargo le extiende su mano, adolorida por la deuda fiscal interna, al mismo fantasma de Lenin si es posible.

Pero la ultraderecha venezolana sigue jodiendo la pava, una peliculita contra Silva por aquí, un viajecito de Capriles por allá, una escondedera de comida por acá, los intentos de desacreditar y corromper a las FANB y a las misiones sociales por el otro lado; la insistencia en la seclusión permanente de Maduro como “guagüero bruto” que usurpa el poder constitucional… los despatarres o guarimbas que provocan al interior del parlamento; todo con dinero y asesoría yanqui. Sumar errores –previsibles, pero que deben ser rápidamente enmendados con más conciencia política-, en el proceso hacia el socialismo.

Podríamos discernir que -el políticamente “mestizado” Barack-, se sienta en el parque, sí, pero con su vista ubicada en el sitio desde donde pueda fiscalizar la pachanga sangrienta contra América Latina y el Caribe; sobre todo, porque la susodicha sangrienta debe comenzar por Venezuela Bolivariana. Y así dejar sin pecho, ni corazón a la misma región. Obama, payaso “supremo” de la hegemonía imperialista global -¿han observado como sube y baja las escaleras como un young lover?-, es un astutillo (Afro-American smart guy); deja correr el relajo de la ultraderecha venezolano-colombiana con su apoyo absoluto, porque les paga barato –recuerden el “trabajo” y el “sacrificio” que cuesta el acopio parasitario de plusvalía por el mundo-, y cuando el asunto esté a punto de caramelo, se bajará con sus drones y seals para terminar la mancuerna. No va a cometer el mismo “error” de Kennedy con Cuba en 1961; otro Girón en nuestraamérica le sería un dolor de trasero inconmensurable. Ablandar, ablandar desde adentro; y luego facturar un “hermoso” genocidio; que incluirá a la gente humilde que, por indecisión votó por Capriles en las últimas elecciones presidenciales. Ni drones, ni balas, ni torturas, llevan el nombre propio de alguien en específico.

El gobierno anglonorteamericano –porque si bien, se dice que hay “multiculturalismo” allí, la hegemonía capitalista es y seguirá siendo anglo/reaccionaria-, se sienta en el parque, pero no para el disfrute de un coffee-mate, o consensuar con alguien mientras juegan al ajedrez –que, por cierto, es un juego de origen persa-, sino para vigilar con detenimiento y disimulo –a veces-, la ordalía que está armando. Su economía, hace mucho, vive del negocio de la guerra –siempre la guerra fuera de su centro, distante, bien lejos de Wall Street, las escaramuzas y los asesinatos internos los controlan ellos mismos-; no es “relevante” sino dentro del negocio de la guerra. Su acopio parasitario de plusvalía descansa en la industria de armamentos de alta tecnología, en masacrar a las gentes, exterminar pueblos y culturas, lanzar bombazos y si acaso, preguntar después lo que le plazca. Echar a pelear a unos contra otros, para que después una de las partes, la que a él más le convenga le pida armas; y ahí, entonces, comienza el negocio de su plutocracia.

El acoso contra le revolución bolivariana, no es ni siquiera un show hollywoodense; es un adelanto de exterminio real contra Venezuela. Y contra el pecho del continente; que está a punto de ser reventado de forma  artera, si no se radicaliza con la prisa correspondiente,  con justicia social y democracia, a la misma revolución de Chávez, que ya es una cultura. Y la guerra de la hegemonía imperialista angloestadounidense contra el mundo humano conocible es una guerra cultural. Con bombas y genocidio incluidos.

Dice un popular cantante cubano: “yo soy confia’o, con un ojo abierto y otro cerra’o”; pero en este caso hay que estar con los dos ojos muy abiertos, que suman millones de ojos. Atender y hacer avanzar al plan integral de Chávez, que es el de la revolución, y a su vez mantener control intelectivo, visual y activo en dirección hacia la hegemonía imperialista y sus adláteres. El diablo nunca descansa; y la verdad, la sinceridad y la ética han sido borradas de la política angloestadounidense, desde la misma constitución de esa unión de estados hace dos siglos, que nació como una empresa capitalista para expandirse por el mundo como una epidemia de males destinada por la providencia, parodiando al Libertador Simón Bolívar.

Mantener a salvo al pecho de Sudamérica, es en gran medida salvar al corazón del mundo.

Litoral oeste de La Habana,  jueves 06 de junio de 2013.

#liberenARodneyÁlvaez

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