Territorio para los indígenas

Categoría: foto plana,Guarureando |

alexander con su madre a la salida de la injusta cárcel, foto: ojos ilegales.

Por Ramón Domínguez

El territorio para los indígenas, como para cualquier cultura,  es parte de su identidad. De allí la importancia de la autodemarcación ejecutada por distintos pueblos Indígenas en el territorio nacional, las cuales deben ser tomadas en cuenta por las instituciones del Estado para hacer justicia con nuestros pueblos originarios reconociendo su hábitat, su cultura, su identidad  para así reconocerles su participación y protagonismo como lo establece nuestra constitución.

Es necesario tomar en cuenta la importancia de esta labor de años, ejecutada por nuestros hermanos indígenas  junto con gente  especializada, antropólogos y otros que acompañaron a las distintas comunidades que por el conocimiento que tienen de su territorio, fueron ubicando sus lugares de caza y pesca, sus conucos, sus sitios sagrados, y así fueron auto demarcando  su hábitat para fortalecer su cosmovisión, sus costumbres e identidad.

Ante la lentitud de la institucionalidad que no terminaba por ejecutar los derechos de los indígenas  consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,  los  yukpas  de la Sierra de Perijá  empezaron a marcar el camino recuperando parte del  territorio que les habían quitado los ganaderos mediante la  ocupación de unas cuantas fincas ganaderas, lo cual levantó una opinión en el ámbito nacional sobre la situación que viven nuestros hermanos  Indígenas.

Ante estas luchas que empezaron a librar nuestros hermanos yukpas,  el Estado creó lo que se llamó la Comisión de Demarcación de los Territorios  Indígenas, la cual fue totalmente contraria a los intereses de nuestros pueblos originarios, desconociendo todo el trabajo laborioso y participativo que años atrás  ejecutaron. Desde un principio se opusieron a la autodemarcacion de los distintos territorios, desconociendo los mapas  elaborados por los mismos indígenas.  Estos mapas  se encuentran depositados en las arcas del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, los cuales -por cierto- fueron una  vez  expuestos al público, y nunca más se ha sabido de los mismos, como si se hubiesen constituido en secreto de Estado.

Pero a  la fulana Comisión de Demarcación de los Pueblos  Indígenas  se le  ocurrió  la originalidad de darles enclaves o parcelas a algunos pueblos originarios, lo que ha traído como consecuencia  la división entre los indígenas  y ha sembrado la  rivalidad entre distintas comunidades. La política de demarcación impuesta por esta Comisión no sólo promovió la división entre los indígenas, sino que terminó por desconocer sus derechos, consagrados  en nuestra  Constitución  de la República Bolivariana de Venezuela.

La finalidad de esta política de desconocer los derechos de los pueblos Indígenas no es otra que garantizar los acuerdos entre los distintos Estados sudamericanos mediante la llamada  Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA). Este proyecto elaborado por la CEPAL  para Sudamérica  tiene muchos años y el mismo  prevé  la implementación de la integración mediante la construcción de gasoductos, oleoductos, carreteras, vías férreas, implementación de la explotación de  los recursos  mineros estratégicos, incluso interconexión entre los principales ríos de los países sudamericanos, la cual van a pasar por los distintos territorios de los pueblos indígenas.  Esto supone que a corto plazo las principales luchas se van a desplazar a los territorios Indígenas porque van a ser amenazados con ser expulsados  de  su  hábitat, y obligados a ceder su territorio a las distintas corporaciones  trasnacionales que vienen a explotar nuestros recursos. Esa es la razón por la cual no se les quiere reconocer  territorio a los Indígenas y por eso es que ahora se eliminó la fulana Comisión que nunca funcionó para favorecer los intereses de los indígenas, pero sí para beneficiar los intereses de las grandes corporaciones. De modo que  ahora todo queda en manos de la vicepresidencia de la República, la cual tiene la última palabra.

Hemos  escuchado decir a algunos funcionarios públicos para justificar estas políticas, que ya todo eso está decidido de antemano porque el mundo está globalizado y que el país no se puede aislar de tales decisiones, sin importarles para nada  las consecuencias que esto va a traer para todo el pueblo, incluyendo  los Indígenas, ya que de lo que se trata es de la mayor acumulación de capital por parte de las grandes corporaciones, mediante la mayor explotación de nuestros grandes   recursos naturales por parte de estas compañías, contaminación y daño irreparable al medio ambiente, desplazamiento de los pueblos indígenas de sus territorios, alineamiento de las políticas del país a los dictámenes de las grandes corporaciones…  Todo esto producto de quienes toman decisiones  sin tomar en cuenta el contexto y sin consulta previa a las personas involucradas.

Ante estos planes que nos quieren imponer,  es necesario llevar adelante una ofensiva de tipo educativo informando mediante foros, talleres, conversas sobre los planes de la llamada Integración de la Infraestructura Sudamericana, IIRSA, sus causas , sus consecuencias, sus implicaciones, llevándolos a todos los contextos, indígenas, campesinos, obreros, estudiantiles, artísticos.

Es necesario que articulemos las luchas y superemos el gremialismo. Hoy cualquier situación o acontecimiento nos afecta a todos por igual. La lucha de los indígenas  por su territorio también afecta a los trabajadores, ya que esa lucha implica la lucha por la defensa de nuestros recursos naturales y la defensa de la naturaleza.

En los distintos países sudamericanos se agudizan las luchas de los pueblos originarios por la defensa de sus territorios, la lucha de los trabajadores por la defensa de sus derechos que fueron conquistados con grandes sacrificios, amenazados  hoy por el gran capital, y es necesario  ahora -más que nunca- vincular nuestras luchas.

El movimiento popular venezolano es muy débil, pero ha habido coyunturas en las cuales nos hemos encontrado para librar luchas muy puntuales donde hemos salido fortalecidos. Debemos superar las coyunturas mediante planes de lucha  que podamos ir ejecutando desde lo local para  fortalecer las luchas en los distintos espacios.

Debemos exigir consulta previa a las instituciones  para evitar que sigan  tomando  decisiones  a espaldas del pueblo y las comunidades, porque entonces… ¿de qué participación nos están hablando?

#liberenARodneyÁlvaez

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.