Brasil: Quilombo del estado de Bahía al borde del desalojo

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Hermanas que nacieron y crecieron en la comunidad, de 110 y 84 años de edad respectivamente. Fotografía de Racismo Ambiental

 

GlobalVoices.

Las 50 familias que integran el quilombo* Rio dos Macacos, una de las comunidades de descendientes de esclavos más antiguas de Brasil, serán desalojadas el día 4 de marzo de 2012. Sus tierras son reclamadas por la Marina de Brasil, que intenta ampliar un área residencial para sus oficiales en el mismo terreno que ocupa la comunidad, ubicado en la frontera entre Salvador y Simões Filho, en el estado de Bahía.

Varios movimientos sociales se han manifestado en contra [pt] de esta “flagrante falta de respeto por derechos humanos fundamentales”, motivada por lo que algunos describen como “racismo institucional” [pt].

Dentro de la comunidad [pt] hay “personas de más de 100 años de edad que nacieron y vivieron toda su vida en ese lugar”, y que afirman [pt] que “no permitirán ser desalojadas”.

En un breve documental publicado por la asociación Bahia na Rede [pt], algunos miembros de la comunidad denuncian [pt] “que están atrapados en un área cuyo acceso está siendo controlado por militares, que están teniendo dificultades para ingresar y salir de la zona y que sufren amenazas de desalojo y agresiones todos los días, en un área reconocida por la Fundación Palmares [institución pública [pt] ligada al Ministerio de Cultura cuyo fin es promover y preservar la cultura afro-brasileña] como territorio quilombola”:

Sometidos a tensión y violencia, y aterrorizados: [los quilombolas] aseguran que pasan la noche en vela temiendo su muerte (los soldados caminan toda la noche alrededor de sus cultivos) y que no salen de sus casas por miedo a encontrar sus pertenencias destrozadas al regresar. Además, el acceso a la comunidad se encuentra bajo control militar, ya que para ingresar es necesario atravezar el portón de entrada de la Villa Militar, un área residencial para suboficiales de la Marina. Desde que comenzó la construcción de esta villa, en 1971, los conflictos se han agravado paulatinamente. Varias familias de la zona fueron desalojadas y desplazadas; actualmente se les prohibe sembrar y están siendo expulsadas del área.

La tierra es un derecho

Los quilombolas, descendientes de africanos que fueron apartados de sus tierras, esclavizados y trasladados a Brasil por la fuerza durante la época colonial, se encuentran bajo una nueva amenaza de perder sus hogares a pesar del derecho a la tierra que les confiere la Constitución Nacional.

Durante un “Acto en apoyo a la comunidad quilombola Rio dos Macacos”, que tuvo lugar el día 6 de febrero, el representante de la Asociación de Abogados de Trabajadores Rurales (AATR), Pedro Diamantino, describió [pt] el marco legal:

El artículo 68 de las disposiciones transitorias de la Constitución Nacional de Brasil garantiza la propiedad definitiva de “las tierras que ocupan los miembros de las restantes comunidades quilombo”. Sin embargo, este artículo no ha sido regulado aún, y esto lo expone a una inestabilidad legal. Actualmente, la demarcación de tierras quilombolas se encuentra respaldada por el Decreto Nacional 4887/2003, que es un instrumento legal insuficiente para asegurar la posesión final de dichas tierras.

El diputado nacional Luis Alberto agregó [pt] lo siguiente:

En la Cámara de Diputados se está tratando un proyecto de enmienda de la Constitución Nacional que podría dejar la regularización de las tierras quilombolas en manos del poder legislativo —los responsables actuales son la Fundación Palmares e INCRA— y otros proyectos que apuntan a la anulación de todos los decretos que favorecen a los quilombos.

Las tierras que ocupa la comunidad quilombola Rio dos Macacos fueron donadas por la municipalidad de Salvador a la Marina de Brasil a mediados de la década de 1960. En aquel entonces, la existencia de habitantes fue registrada [pt] y la Marina se hizo responsable de cualquier tipo de compensación necesaria durante la transferencia de las tierras.

Hacia fines de 2009, la Marina presentó una propuesta de desalojo a la Justicia local. Un año después, el juez de la Sala 10ª del Tribunal Superior de Bahía la habilitó [pt]; el desalojo fue programado para el día 4 de noviembre de 2011 —exactamente un mes después que el Diário Oficial da União publicara el certificado en el que se reconoce a Rio dos Macacos como parte de la Comunidad Quilombola, y del cual derivó un Certificado de Auto Reconocimiento. Finalmente, la Justicia Federal pospuso [pt] la orden de desalojo para el día 4 de marzo de 2012 (4 meses después).

Las tierras que ocupa la comunidad quilombola Rio dos Macacos fueron donadas por la municipalidad de Salvador a la Marina de Brasil a mediados de la década de 1960. En aquel entonces, la existencia de habitantes fue registrada [pt] y la Marina se hizo responsable de cualquier tipo de compensación necesaria durante la transferencia de las tierras.

Hacia fines de 2009, la Marina presentó una propuesta de desalojo a la Justicia local. Un año después, el juez de la Sala 10ª del Tribunal Superior de Bahía la habilitó [pt]; el desalojo fue programado para el día 4 de noviembre de 2011 —exactamente un mes después que el Diário Oficial da União publicara el certificado en el que se reconoce a Rio dos Macacos como parte de la Comunidad Quilombola, y del cual derivó un Certificado de Auto Reconocimiento. Finalmente, la Justicia Federal pospuso [pt] la orden de desalojo para el día 4 de marzo de 2012 (4 meses después).

Todos somos el quilombo Rio dos Macacos

El año comenzó con una protesta alrededor de la Base Naval, donde la presidenta Dilma Rousseff pasaba sus vacaciones. Tania Lobo publicó una serie de fotografías de la protesta en Youtube. Allí es posible observar los carteles de los manifestantes, algunos de los cuales decían: “¿Ud. permitirá que esto suceda, presidenta?”, “La Marina quiere expulsar a la comunidad quilombola Rio dos Macacos”, “La comunidad (…) pide una solución justa, legal e inmediata”, y “La Marina prohíbe el ingreso del INCRA a la comunidad Rio dos Macacos”

Mientras esto sucedía, se multiplicaban acciones solidarias tales como la declaración colectiva [pt] “Todos somos el quilombo Rio dos Macacos”, llevada a cabo por varias figuras públicas, músicos, poetas y activistas de distintos movimientos sociales de Bahía.

El manifiesto de la comunidad fue publicado también en numerosos blogos y en una página de Facebook [pt] bajo el mismo nombre. Las demandas son:

Una acción inmediata por parte de la presidenta de la República y el Ministro de Defensa para poner fin a las violaciones a los derechos humanos, asegurar los derechos de los quilombolas y regularizar la situación del Territorio de la Comunidad Quilombola Rio dos Macacos, sin más pérdidas de tiempo.

Un informe realizado durante el año 2011 por la Comissão Pró-Índio de San Pablo acerca de lastierras de los quilombola [pt], publicado el 15 de febrero de 2012, revela que durante el primer año del mandato de Dilma Rousseff el gobierno nacional otorgó título de propiedad de las tierras a solo una comunidad quilombola, y que “en Brasil el total de comunidades de este tipo cuya situación se ha legalizado es de 110, lo que equivale a solo un 6% de las 3000 comunidades quilombolas estimadas en el país”.

(*) En Brasil se denomina quilombo (en algunos otros países, palenque) a un lugar alejado y de difícil acceso en el que se refugiaban los esclavos negros fugitivos durante el período colonial americano

#liberenARodneyÁlvaez

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